Especies Presa y Cinegéticas

Las principales especies presa y cinegéticas, también consideradas “claves”, en Doñana, cuyas poblaciones son objeto de seguimiento, son el conejo de monte, la liebre, la perdiz, el ciervo, el jabalí y el gamo. El seguimiento se realiza conjuntamente mediante el conteo de ejemplares desde vehículos (transectos lineales).

 

Conejo de Monte

El conejo (Oryctolagus cuniculus) ocupa una posición clave en las relaciones tróficas de los ecosistemas mediterráneos, siendo una presa básica para un gran número de predadores (Valverde, 1967; Jaksic y Soriguer, 1981; Delibes e Hiraldo, 1982), incluyendo especies amenazadas como el búho real (Bubo bubo), el águila perdicera (Hieraaetus fasciatus), el águila imperial ibérica (Aquila adalberti) o el lince ibérico (Lynx pardinus). El águila imperial ibérica y el lince ibérico, especies emblemáticas del Parque de Doñana, dependen especialmente del conejo (Rogers, 1978; Delibes, 1980; González et al., 1990; Ferrer, 1993). La gran importancia ecológica de la especie ha motivado el interés en el conocimiento de la evolución de sus efectivos poblacionales. Por ello, el seguimiento de las abundancias relativas del conejo a lo largo del año se viene haciendo de forma continuada en la RBD desde el año 1983 (Beltrán, 1991), siguiendo un recorrido fijo a través de zonas de vegetación de monte blanco, monte negro y vera. De esta forma se ha seguido la evolución mensual de los índices kilométricos de abundancia de la especie en la Reserva, registrándose la fuerte incidencia de la enfermedad hemorrágica vírica (Villafuerte et al., 1994) y la débil recuperación posterior (Moreno et al., 1998).

 

Liebre Ibérica

La liebre ibérica (Lepus granatensis) es una especie cuya distribución se limita a la Península Ibérica e islas Baleares. Especie de hábitat muy variable, en Doñana es abundante en la marisma, por la que se extiende durante el período estival para refugiarse en los pastizales peri-marismeños y las vetas durante la época de inundación. En el monte la población es escasa, concentrándose fundamentalmente en los corrales y en las zonas arenosas casi desprovistas de vegetación. (Valverde, 1960; Palacios y Meijide, 1979; Kufner, 1986; Andre et al., 1997; Moreno et al., 1998). La liebre ibérica es una de las pocas especies de mamíferos del PND vinculadas a los ecosistemas marismeños, sus fluctuaciones poblacionales están relacionadas con los niveles de inundación de la marisma (Carro et al, 2001)

 

Perdiz Roja

La perdiz roja (Alectoris rufa) es una galliforme característica del matorral mediterráneo, cuya área de distribución se limita a la Península Ibérica, Francia, Italia y algunas islas del Mediterráneo. En Doñana es una especie abundante, especialmente en las zonas de monte blanco y en las inmediaciones de la vera (Valverde, 1960). La perdiz aparece en la dieta de un gran número de predadores, siendo presa habitual de las grandes rapaces y especialmente de aquellas de hábitos ornitófagos (Calderón, 1977). Por otra parte, la perdiz es la especie de caza más importante en España (Delibes, 1992), hasta el punto que un gran número de cotos de caza refuerzan periódicamente sus poblaciones con individuos procedentes de granjas de cría en cautividad. Esta cría industrial suele ocasionar una pérdida de variabilidad genética, bien por basarse en un número muy limitado de fundadores o por la propia selección del criador, tendente a maximizar los beneficios económicos (Nadal, 1992).

 

Ungulados

Las poblaciones de ungulados silvestres (jabalí, Sus scrofa, ciervo, Cervus elaphus, y gamo, Dama dama) juegan un importante papel en los ecosistemas de Doñana, ya constituyen uno de los principales transformadores de la materia vegetal en los medios terrestres (Valverde, 1967) y, en ausencia de grandes predadores, sus poblaciones pueden llegar a sobrepasar la capacidad de carga del medio y comprometer la regeneración de la vegetación (Fernández y Carranza, 1996; Soriguer et al., 2001; 2003a; 2003b).

El seguimiento, propiamente dicho, de las poblaciones de cérvidos se inicia en el Parque Nacional el año 1986 y se ha mantenido con regularidad hasta la actualidad (Rodríguez Merino, 2001). En estos censos se recorre la vera del Parque en su totalidad, las lagunas de mayor entidad y la marisma, censándose por separado ciervos y gamos durante sus respectivos períodos de celo (septiembre - octubre). Los censos se efectúan en un único día para cada especie y se asigna un equipo de observadores por finca. El gamo es una especie fuertemente ligada a los hábitats de la vera y la marisma (Braza y Álvarez, 1987). Teniendo en cuenta el carácter abierto de estos medios y su buena visibilidad, los censos efectuados por el personal del PND son suficientes para evaluar las fluctuaciones interanuales en las poblaciones de este ungulado.

El ciervo utiliza de forma preferencial los pastizales peri-marismeños (vera), pero también se distribuye por todos los tipos de hábitat del monte (Braza y Álvarez, 1987). De esta forma, mientras los censos tradicionales del PND permiten evaluar la población de este cérvido presente en la marisma y su entorno, hay una fracción importante de la población que escapa a estos censos. El seguimiento de las poblaciones de cualquier especie en medios en 80 los que la detectabilidad disminuye significativamente con la distancia, como ocurre en el monte, se suele basar en la realización de itinerarios de censos de banda variable (Tellería, 1986; Sutherland, 1996; Buckland et al., 2001).