Anfibios 

Los anfibios se consideran buenos bioindicadores ya que desarrollan su ciclo vital en dos medios distintos, el terrestre y el acuático y poseen características fisiológicas, tales como una piel permeable, que les hace ser muy sensibles a la contaminación ambiental. Doñana es, en el contexto peninsular, un área importante para los anfibios por la cantidad y  diversidad de humedales que conserva. Estos humedales, en su mayor parte temporales: charcas efímeras, lagunas temporales o semipermanentes, caños, arroyos y marisma estacional, posibilitan la existencia de 11 especies de anfibios: 3 urodelos y 8 anuros.
 
La formación de charcas y otros humedales depende, en Doñana, de las precipitaciones, que siguen un régimen mediterráneo, con lluvias principalmente invernales y una alta impredecibilidad. Las diferencias en las precipitaciones, tanto durante el año, como entre distintos años, se reflejan en la disponibilidad y duración de los medios donde los anfibios pueden reproducirse y suponen diferencias en la posibilidad de completar el desarrollo larvario y, por lo tanto, en la de añadir una nueva generación a la población. 
 
El seguimiento de la comunidad de anfibios de Doñana se lleva a cabo anualmente, durante la época de reproducción, en invierno y primavera. Se utilizan varias metodologías, captura con nasas, prospección visual, escucha y mangueo, con el fin de cubrir el conjunto de especies y la variabilidad de hábitats acuáticos presentes.

Doñana alberga una importante y diversa red de charcas y lagunas temporales de carácter mediterráneo y una extensa marisma estacional de aguas dulces y salobres. Estos medios presentan una gran variabilidad intra e interanual tanto en la duración como en la cantidad y calidad de sus aguas. Esta variabilidad hace posible la existencia de microhábitats muy diversos tanto en el marco espacial como temporal, que a su vez permite la persistencia de una gran cantidad de organismos con estrategias y necesidades vitales muy diferentes, entre los que destacan aquellos altamente adaptados a las condiciones fluctuantes del medio (Díaz-Paniagua et al., 2010; Alcorlo et al. 2014).

Tanto en España como en el resto de Europa, el desarrollo económico supuso la transformación de este tipo de medios acuáticos que han ido desapareciendo de forma progresiva especialmente durante el último siglo. Consciente de la escasez y peculiaridad de estos medios acuáticos temporales, la Unión Europea legisló su inclusión como hábitats comunitarios a conservar en su Directiva Hábitats (Bartolome et al., 2005). Esto implica, para todos los estados miembros, entre otras medidas, la obligación de garantizar la aplicación de un sistema de vigilancia de su estado de conservación así como de las especies  que habitan en ellos.

La red de seguimiento de medios acuáticos de Doñana se diseñó en respuesta a la necesidad de conocimiento del estado y la variabilidad de estos humedales prioritarios y característicos de Doñana.  Esta necesidad se hace aún más perentoria a la vista de la fuerte dinámica de cambios que enfrenta Doñana tanto por su localización en el estuario del Guadalquivir, una zona geológicamente muy activa, como por las transformaciones de que ha sido objeto, especialmente durante los últimos cien años, en el marco del desarrollo económico de la zona y el proceso de cambio global en que estamos inmersos.  

En la práctica, se ha planteado un seguimiento integral en el que se busca generar información tanto sobre la cantidad y calidad de las aguas de los diferentes tipos de zonas húmedas del Espacio Natural, así como de la biodiversidad que vive en ellas (Bravo-Utrera, 2010). En este contexto, el seguimiento de la comunidad de anfibios de Doñana forma parte del seguimiento integral de estos hábitats comunitarios, en el que se registra además información de la vegetación acuática, invertebrados acuáticos, peces y reptiles acuáticos.

Once especies de anfibios viven en Doñana, cinco de ellas endemismos ibéricos. Los estudios realizados en las últimas décadas sobre esta comunidad, (ver una revisión en Díaz-Paniagua et al., 2005), muestran un abanico de estrategias vitales y de adaptaciones específicas a diferentes tipos de medios acuáticos, por lo que el seguimiento de su comunidad puede ofrecer indicios sobre la conservación del sistema de lagunas temporales mediterráneas así como de la marisma estacional de Doñana.

Bibliografía

Alcorlo, P., Jiménez, S., Ángel Baltanás, Rico, E. 2014. Assessing the patterns of the invertebrate community in the marshes of Doñana National Park (SW Spain) in relation to environmental factors. Limnetica 33 (1): 189-204.

Bartolomé, C., Álvarez, J., Vaquero, J., Costa, M., Casermeiro, M.A., Giraldo, J., Zamora, J. 2005. Los tipos de hábitat de interés comunitario de España. Guía básica. Ed. Dir. Gral de Biodiversidad. Mº de Medio Ambiente.

Bravo-Utrera, M. A. 2010. Monitoring Aquatic Ecosystems at Doñana Natural Space. En: Conservation monitoring in Freshwater Habitats. A practical Guide and Case Studies. C. Hurford, M. Schneider, I. Cowx Eds. Springer Science: 339-355.

Díaz-Paniagua, C., Gómez Rodríguez, C., Portheault, A., de Vries, W. 2005. Los anfibios de Doñana. Ed.: Naturaleza y Parques Naturales. Serie Técnica. 181 pp.

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